Una voz que pide ayuda

Margarita Díaz lleva dos años sin el servicio de luz y actualmente no puede valerse por si misma

Actualidad Lunes, 24 de Julio de 2017 - 11:21 pm
La mujer, vecina del barrio Sabana Hoyos de Arecibo, quien se fracturo ambas rodillas recientemente tras una aparatosa caída, duerme en una hamaca, no tiene servicio eléctrico hace dos años y su único ingreso es el PAN. Foto /

Dicen que la comida del pobre llega toda junta, y las desgracias también. Ese parece ser el caso de Margarita Díaz Torres, a quien la vida le ha dado varios golpes uno tras el otro, dejándola prácticamente imposibilitada de valerse por si misma.

Actualmente la mujer de 51 años se encuentra encamada tras sufrir una caída que le provocó una herida abierta en la pierna derecha y fracturas en ambas rodillas, no tiene servicio de energía eléctrica desde hace dos años y duerme la mayor parte del tiempo en una hamaca porque los matress de su cama están infectados con ácaros.

Como si fuera poco lo que esta pasando, la viudez repentina, un diagnóstico de cáncer, la presencia de un posible quiste en su cabeza que aún se desconoce si pudiera ser canceroso, y un diagnóstico de glaucoma en ambos ojos, han complicado el cuadro de Diaz Torres quien además, ha sido paciente de depresión durante años.

El calvario de la mujer , vecina de la calle Abra, sector Las Carolinas del barrio Sabana Hoyos en Arecibo, comenzó hace aproximadamente dos años cuando fue diagnosticada con cáncer de cuello uterino. Díaz Torres relató que tras el diagnóstico se sometió a una cirugía. Recordó que tras el alta médica, se topó al regresar al hogar con que le habían contado la luz. Al verificar con la Autoridad de Energía Eléctrica las razones por las que fue suspendido el servicio eléctrico, encontró que su esposo, -quien falleció en diciembre- llevaba meses sin emitir el pago, a pesar de que religiosamente ella le daba el dinero para el pago. El monto adeudado rebasaba los $2 mil, dólares. Desde ese entonces, hace dos años, Margarita no cuenta con servicio eléctrico.

La situación se complicó cuando un árbol cayó sobre la residencia, causando varios destrozos. Las ramas causaron destrozos sobre la cablería eléctrica, y técnicos de la Autoridad de Energía Eléctrica la removieron en su totalidad a petición de personal de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias, antes de proceder a cortar el árbol y quitarlo de la estructura. Esto impidió que la mujer pudiera obtener un plan de pago para reconectar el servicio. Los escombros del árbol aún están en el patio de su residencia.

Una vez recuperada de su operación, Margarita comenzó a trabajar de manera informal, solo para toparse con otra desgracia. Y es que al regresar una tarde del mes de diciembre a su hogar, encontró a su esposo muerto sobre la cama de su cuarto. Al parecer, el hombre se sintió mal y optó por recostarse en busca de algún alivio, pero sufrió un infarto fulminante. Desde entonces, los síntomas de una depresión mayor comenzaron a hacer mella en la mujer que actualmente tiene que medicarse a diario para combatir la condición.

Los efectos de algunos de estos medicamentos, como lo son el neurontín y la clonazepan, provocaron que hace algunas semanas, Margarita sufriera una aparatosa caída en la que se perforó parte del muslo derecho con una estaca y se fracturo ambas rodillas. Después de haberse dedicado durante muchos a cuidar personas mayores, ahora la mujer depende de la caridad de su hija, una sobrina, y algunos primos que a ratos van y la visitan, le llevan un poco de café y alguna que otra comida.

Ella ahora mismo tiene una herida abierta en la pierna y esta infestada. Y es bien peligroso que ella se acueste en esa cama que tiene ácaros, porque le puede empeorar la infección”, explicó la capellana Elsie Pérez, del ministerio ‘Arropando la esperanza con Abuela Fefa’, quien visitó a Díaz Torres el lunes para conocer de primera mano su situación y llevarle una compra de alimentos no perecederos.

Esto no es cuestión de política ni religión. Necesitamos gente que le de una mano a esta señora que en este momento no puede valerse por si misma y el único ingreso que tiene son $112 dólares que recibe al mes de cupones. Ella necesita por lo menos una cama, unos matres, un juego de cuarto y que se le de la ayuda para arreglar la conexión de luz de la casa al poste, para poder solicitar un plan de pago. No necesitamos dinero. Necesitamos gente que al igual que cuando Jesús fue tocado por la mujer que padecía del flujo de sangre, se sientan tocados por esta situación y dejen que la virtud salga de ellos”, explicó Pérez.

El dinero es necesario y ayuda, pero a lo mejor usted tiene una virtud y es electricista, y puede ayudarle a reparar su toma de corriente, o a lo mejor usted tiene una guagua y puede ofrecer el vehículo para ayudarla a recoger el patio. O tal vez le puede traer una compra de artículos no perecederos. Lo que sea que usted pueda hacer para ayudarla, no importa lo poco que sea”, manifestó.

Para ayudar a Margartia Díaz, ya sea con algún servicio o donativo, puede comunicarse con Pérez al 787-423-3184 o con Glendaliz Díaz al 939-383-9334.