Fiebre del 'tandem' llena de color los cielos de Arecibo

Decenas de personas se dan cita todos los fines de semana en el aeropuerto de Arecibo para saltar en paracaídas

Locales 08 Jan 2017
Jason González (saltando con una principiante en la foto) tiene 27 años de experiencia como instructor de paracaidismo. Foto / Suministrada.

Los fines de semana, los vecinos del barrio Santana en Arecibo tienen asiento de primera fila para un colorido espectáculo aéreo. Desde tempranas horas, varias avionetas comienzan a sobrevolar los cielos circundantes al aeropuerto Antonio ‘Nery’ Juarbe, lanzando al vacío decenas de personas que vinieron a practicar el ‘tandem’, una y otra vez.

Se trata de la práctica del salto en paracaídas amarrado a un instructor, actividad que desde hace 17 años se ha venido desarrollando en Arecibo gracias a Jason González y su empresa Xtreme Divers. Personas de puntos tan distantes como Cayey, Caguas, Juana Díaz y otros municipios llegan todos los ‘wikenes’ al aeropuerto de Santana para vivir la experiencia de saltar en paracaídas desde una altura de 10,500 pies.

Aquí se practican dos aspectos del paracaidismo. Lo que se hace con el principiante, que es amarrado del frente del instructor, que se llama ‘tandem’, y se hace el curso para uno aprender a saltar solo, que se le denomina a ese curso ‘AFP’. ‘AFP’ de 1 a 8, que son ocho saltos que la persona hace bajo la supervisión del instructor, con su propio equipo y con el instructor al lado, cayendo con la persona. Es un concepto parecido al del buceo, donde el instructor baja contigo al agua”.

Después de la orientación a los intrépidos turistas aéreos y tras cumplimentar las diferentes formas y relevos de responsabilidad -pues se trata de un deporte extremo- la aventura comienza con una calurosa bienvenida y una entrevista a aquellos que desean preservar la experiencia en vídeo. La espera es un poco prolongada debido a que solo se pueden realizar cuatro saltos por viaje (normalmente dos de los visitantes, cada uno con su instructor y los instructores que toman los vídeos y fotos durante la caída, si se solicitó el servicio).

Pero lejos de desalentar a los aventureros, esto convierte el evento en todo un pasadía en el que mientras esperan, los principiantes del paracaidismo y sus acompañantes -amigos o familiares- aprovechan para compartir, tomar vídeos o simplemente comer, desde pizzas, pinchos, hamburgers u otros plato del menú de los restaurantes de comida rápida en el área cercana, hasta sandwiches de mezcla y otros aperitivos traídos de sus hogares. Esto entre risas y algarabías, mientras se escuchan los gritos de los que vienen bajando en paracaídas al pasar sobre ellos.

La experiencia para algunos, como Amneris Colón, d vecina de Juana Díaz, fue una que jamás olvidará, ya que su salto fue un obsequio de su amiga y compañera de escuela superior, Katy Sotomayor, en ocasión de su cumpleaños número 31. La joven relató su sobresalto cuando la puerta de la avioneta se abrió y vio a su amiga comenzar al caer al vacío. “Superó por mucho lo que yo creía que iba a ser. Fue algo hermoso, impresionante”, relató Colón. Mientras que Katy aseguró estar lista para repetir la emocionante aventura para celebrar los 32.

De igual forma se expresó Anette García, de 25 años y vecina de Caguas y quien junto a su hermano y un grupo amistades se dieron cita en el Aeropuerto de Arecibo el sábado, para completar lo que describieron como un deseo que formaba parte del ‘bucket list’ del grupo. “Desde noviembre lo habíamos comprado. Fue espectacular, lo haría mil veces más”, comentó.

La actividad y consistencia de González y su empresa ha puesto a la Villa del Capitán Correa en el mapa, con la celebración por 15 años consecutivos del Puerto Rico Freefall Festival, evento que tendrá lugar del 15 al 17 de febrero y que año tras año logra atraer a sobre 400 paracaidistas profesionales de Estados Unidos y otras partes del mundo que llegan a Arecibo para saltar desde 13,500 pies de altitud (una altura mayor a la normal) y realizar maniobras como la formación de 26 paracaidistas en caída libre que tuvo lugar en el 2015. Se espera también la visita en esas fechas de sobre 1,500 visitantes y principiantes que se dan cita para aprovechar las ofertas y practicar el ‘tandem’.