Falta de servicio eléctrico amenaza miles de empleos en Quebradillas

Estiman reenergización de comercios y residencias en el barrio Cocos podría tardar hasta marzo

Locales Jueves, 4 de Enero de 2018 - 10:23 am
De acuerdo a los comerciantes del sector, las brigadas no cuentan con materiales para seguir trabajando, a pesar que estos fueron ordenados hace mas de un mes. Foto / JORNADA NOTICIOSA

Miles de empleos penden de un hilo en el pueblo de Quebradillas, donde mas de 100 comercios del barrio Cocos llevan 106 días operando a fuerza de generadores, debido a la falta de servicio eléctrico.

Precisamente el jueves se venció el plazo que vecinos y comerciantes le dieron a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y el Cuerpo de Ingenieros, tras celebrar una multitudinaria marcha hace dos semanas, para que comenzaran a trabajar en la zona. Aunque al día de hoy no han tenido una respuesta oficial de ningún representante del Gobierno sobre el estado de situación de los trabajos en el sector, po lo bajo se rumora que quizá en marzo, podrían comenzar a reestablecerse el servicio en el sector, algo que los comerciantes catalogan como inaceptable.

Al menos unos 10 establecimientos ya han cerrado sus puertas, dejando empleados en la calle porque no han podido con el empuje. Otros, como es el caso de Danny DJ Signs, se han visto obligados a reducir su horario de operaciones y a comprar mas de una planta eléctrica para mantenerse abiertos.

Daniel González, propietario del establecimiento que se dedica a la impresión de rótulos comerciales explicó que tras el paso del huracán María, pensó que había llegado la época de la zafra. “A este paso, esas eran las vacas mías, porque todo el mundo se quedó sin rótulos y todo el mundo necesitaba anunciar que estaba abierto , que estaba operando. Fue mortal porque en ese momento me cogió desprevenido. Perdí mucha oportunidad de hacer negocio, además de que perdí la mitad del taller, que se lo llevó el huracán y aún no he podido reestablecerlo”, sostuvo.

El comerciante, quien cuenta con seis empleados y tradicionalmente trabajaba cuatro días, explicó que la jornada diaria sin el servicio eléctrico, se ha convertido en una faena cuesta arriba. “En abrir y empezar a trabajar se va como una hora, porque uno tiene que buscar gasolina todos los días, prender la planta, conectar unas máquinas y dejar otras apagadas. Y si se necesita una de esas máquinas que se dejaron apagadas, entonces hay que desconectar para conectar esas otras”, narró. Añadió que el gasto diario en la gasolina para las plantas eléctricas y la total oscuridad del sector, lo obligó a reducir las horas de sus empleados. “Antes yo trabajaba de 8 de la mañana como hasta las 10 de la noche. En esos cuatro días me daba suficientes horas. Ahora estamos abriendo como a las 10:00 de la mañana y cerramos como a las siete, porque ya a esa hora esto esta como boca de lobos”, manifestó González.

El comerciante también dijo estar preocupado por la seguridad de su negocio, ya que ante la falta de servicio eléctrico, se han reportado varios escalamientos en establecimientos del sector. Debido a que las cámaras de seguridad y sistemas de alarma no operan sin servicio eléctrico, telecomunicaciones e internet, en uno de estos escalamientos, los ladrones tuvieron todo el tiempo del mundo para abrir la caja de seguridad del local, de donde cargaron con mas de $11 mil en efectivo. En otro de los escalamientos -en un restaurante del área- los cacos tuvieron tiempo suficiente para estibar un camión con miles de dólares en mercancía del establecimiento, sin que nadie se percatara de la presencia de ellos. Además de la oscuridad y la inseguridad en la que viven, los vecinos del barrio Cocos también siguen confrontando problemas con la señal celular, como en muchos otros pueblos de la Isla, por lo que muchas veces no tienen manera de comunicarse con las autoridades para solicitar auxilio en caso de emergencia, o entre ellos mismos.

Mientras unos comerciantes tratan de capear la situación como puedan y hacen lo imposible para proteger sus negocios del crimen, otros viven con la incertidumbre de no saber cuanto mas puedan mantenerse operando bajo el escenario actual. Este, por ejemplo, es el caso de Luis A. de Jesús Curbelo, dueño de la planta de hielo Popeye. “Esa es la pregunta que yo me hago y me quita el sueño”, confesó con candidez el Productor de Hielo. “Si el generador me falla, no tengo oportunidad”, explicó De Jesús, quien dijo, el gasto diario en mantener la planta eléctrica funcionando, asciende a los $1050.00. “Trabaja uno con mucha presión. Yo tengo una planta de 370 kilos y a parte de los $1,000 diarios, cada 120 horas son $285 en mantenimiento. Si lo divides son $50 mas diarios”, dijo.

El Comerciante, quien reveló produce unas 48 toneladas diarias de hielo, dijo que no vislumbra contar con servicio eléctrico hasta dentro de dos meses, a raíz de lo que ha podido conversar con clientes suyos que laborar en las obras para reenergizar el sector.

Mientras, y aunque aseguró que a pesar de las viscisitudes, no se le ha hecho difícil seguir trabajando, Curbelo confesó que si ha sido retante ya que en medio de la situación, ha tenido que enfrentarse a eventos inesperados de la rutina diaria como los desperfectos mecánicos de su flota de vehículo o la rotura del equipo que emplea en la producción de hielo.

Por su parte, Domingo Zamot, dueño de la Panadería Artesanal Los Cocos, famosa por el pan horneado a leña, confesó que ha mantenido las puertas de su negocio abiertas, porque el local esta saldo. “Ya yo la tengo salda, pero si la debiera, te lo juro ante Dios que iba al banco y le decía quedense con ella o esperen que venga la luz”, aseguró el Propietario de la mítica panadería que lleva unos 120 años aproximadamente, en operación. “Llevo $18 mil en diesel. Los vendedores encima de uno, porque hay que pagarle a todo el mundo. Primero los empleados, eso sí. Después que cobren los empleados, que espere todo el mundo”, añadió Zamot, quien sostuvo que ha tenido que hacer malabares e incluso, disponer de algunos ahorros para poder enfrentar los gastos extraordinarios.

Tanto estos comerciantes, como otros entrevistados por JORNADA NOTICIOSA durante éste recorrido por el barrio Cocos dijeron no tener un buen pronóstico sobre el restablecimiento del servicio eléctrico en su comunidad ya que, aunque la información oficial de la Corporación Pública es ninguna, trabajadores allegados a las obras que visitan sus comercios les han confesado que no cuentan con materiales para continuar trabajando, a pesar de que hace mas de un mes se hizo el pedido de los mismos al Cuerpo de Ingenieros del Ejercito de los Estados Unidos.